Contenido catequético y devocional

00:00 / 00:00

La disposición de textos, imágenes, símbolos y escenas que componen la Catedral Efímera, se ha concebido siguiendo un recorrido doctrinal que presenta la figura de la Santísima Virgen desde cuatro perspectivas complementarias:

  • María en la Iglesia.
  • María en la Revelación.
  • María en la Tradición.
  • María en la Piedad Popular.

El Arco no es la meta, es el comienzo de un camino. Cada uno de sus símbolos, imágenes y palabras han sido concebidos para preparar tu corazón que lo atraviesa.

Todo culminará cuando cruces la puerta de la Parroquia de la Asunción y dirijas tu mirada hacia la Virgen. Ese será el instante de tu encuentro con María Santísima del Rocío.

Postrado ante Ella, podráS obtener la indulgencia plenaria habiendo cumplido los requisitos que indica la Iglesia Católica.

Las dos grandes portadas de acceso constituyen el inicio del itinerario catequético y presentan los fundamentos doctrinales sobre la figura de María, que se presenta iconográficamente con vidrieras centrales de la Virgen de Reina y La Virgen de Pastora.

En la cara interior de los pilares de la portada del ayuntamiento en la que te encuentras, encontrarás textos extraídos del Catecismo de la Iglesia Católica:

Estos textos te presentan a María como Madre de Dios.

Pasa la portada y entra en el primer cuerpo de cúpulas, te encuentras con María en la Revelación.

En los textos se desarrolla la presencia de María en los Evangelios, alusivos a cuatro episodios fundamentales:

  • La Anunciación
  • La Visitación
  • Las Bodas de Caná
  • El Calvario:

En la devoción a la Virgen del Rocío, esta presencia maternal se hace cercana en cada Venida, cuando el pueblo de Almonte recibe a su Patrona con la certeza de encontrarse con una Madre que acompaña, protege e intercede por sus hijos.

En los laterales de las cúpulas, al igual que ocurre en las previas a la portada de la Iglesia, se incorpora la Estrella que vienen a significar que María es la Estrella de la evangelización y la primera evangelizadora, como indicó en su día San Juan Pablo II.