Dentro de la Estrella observa con detalle, como se presentan vidrieras que Reinterpretan y muestran cuatro de las Abuelas Almonteñas inspiradas en la obra del pintor Francisco Maireles, como homenaje a aquellas mujeres de avanzada edad que custodian y trasmiten la devoción en su pueblo a su Patrona.
A través de dichas figuras femeninas de avanzada edad, el artista ensalzó el papel de aquellas mujeres encargadas tradicionalmente de portar y custodiar diversos enseres y atributos de la Virgen del Rocío durante los actos y traslados de la Patrona.
Estas pinturas constituyen una de las creaciones más emblemáticas de Francisco Maireles y uno de los testimonios artísticos más singulares de la identidad rociera de Almonte.
Sus rostros, marcados por el paso del tiempo, reflejan la experiencia, la dignidad y la espiritualidad acumulada de generaciones de un pueblo, que mantuvieron viva la devoción rociera desde la sencillez, el sacrificio y la transmisión familiar de las costumbres.
Cada una sostiene un elemento relacionado con los atributos y enseres de la Virgen, transformándose en custodias de una herencia cultural y religiosa que forma parte de la identidad de Almonte, configurando una auténtica alegoría del pueblo y de su relación histórica con la Blanca Paloma.
Con una pintura de intensa expresividad, marcada por la fuerza del gesto y la profundidad psicológica de los personajes, Maireles dignificó la labor silenciosa de quienes sostienen las tradiciones desde la discreción. Las abuelas aparecen en el arco de la venida de 2.026, como depositarias de la memoria popular, convertidas en ofrenda, testimonio y símbolo de la religiosidad del pueblo de Almonte y junto a ellas, en las otras vidrieras, los símbolos del Espíritu Santo y María Santísima, custodios y protectores de la fe que les guía.